Cómo hacer una cata de vinos: guía para principiantes

Con el verano, para muchos llegan las vacaciones y el tiempo libre para dedicarnos a aquello que más nos gusta. Ya sea el senderismo, los festivales de música, la pintura, el buceo o... por qué no, las catas de vino (o de aceite, de tés y cafés). En este artículo te cuento cómo hacer una cata de vino en casa, con amigos, sin más complicaciones que lo mínimo que necesitas para descubrir los vinos que vas a descorchar.

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Cata de vinos por Glòria Vallès

Catar vinos puede parecer una experiencia extremadamente compleja si no lo has hecho nunca. Confieso que, hasta que aprendí a catar, también me lo parecía. Identificar aromas, saber en qué momento de la elaboración del vino se desarrollan o comprender cómo el tiempo en barrica o en botella tienen un impacto directo en el perfil del vino, a priori no es tarea fácil. 

En mi propósito de acercar el vino a la gente – propósito con el que en su día nació Wine Style Travel- he creado esta guía para principiantes: ¿cómo organizar y disfrutar de una cata de vinos? No es una guía para sumilleres ni expertos del vino, absténgase profesionales. Es una guía para ti, que te gusta probar y descubrir nuevos vinos, que quieres aprender un poco más sobre vinos sin estresarte con cursos complejos para sumilleres o wine lovers de primer nivel. 

Cómo hacer una cata de vinos: guía para principiantes
FOTO: @Pexels

¿Qué es una cata de vinos?

Para empezar, ¿sabemos distinguir entre una degustación y una cata de vinos? 

Degustar se refiere a probar y disfrutar de los sabores y aromas de un vino de manera más relajada y con una finalidad sibarita. Cuando degustas un vino puedes detectar, de forma genérica, si es dulce, ácido, fácil de beber…. y sobre todo si te gusta o no.

La cata de vinos es una experiencia más técnica. Requiere de conocimientos previos que te permitirán analizar las características visuales y gustativas del vino, su complejidad y el equilibrio, y también el carácter hedonístico del mismo.

Definición de cata de vinos

Catar no significa beber. Este es seguramente la primera idea equivocada que los no entendidos tienen sobre una cata de vinos, y es importante aclararla: el objetivo no es beber sino analizar. Obviamente habrá una parte de placer en la experiencia, no perdamos de vista que el vino nace para ser bebido y disfrutado, pero en el caso de una cata buscamos también entender el vino. 

La cata de vinos, por lo tanto, es una experiencia estructurada que sigue las siguientes fases:

  • Visual: observarás la claridad, la intensidad y el color del vino. También podrás valorar si tiene burbujas o cómo son sus lágrimas. 
  • Olfativa: esta es la fase que has visto más a menudo en series y películas. Es el momento en el que tratas de descifrar a qué huele el vino. Cuando vayas aprendiendo sobre cómo se elabora, podrás incluso decir en qué fase de la elaboración se han desarrollado dichos aromas. 
  • Paladar/sabor: nuevamente tratarás de identificar qué aromas se desprenden del vino, esta vez cuando ya lo tienes en la boca, además de describir el nivel de dulzor, acidez, alcohol o si tiene los famosos taninos. Podrás llegar tan lejos como tus conocimientos técnicos te permitan, pudiendo describir también el cuerpo, la intensidad de los aromas y cómo es su final. 
  • Conclusiones: en la última fase, decidirás cuál es la calidad del vino y si está listo para beber o si necesita un tiempo más en la botella. 

Es cierto que la cata de vinos normalmente se realiza en ambientes formales y siempre liderada por expertos. Pero si tienes conocimientos básicos de vino, puedes organizar una cata en casa con ánimo de pasarlo bien y tratar de descubrir cómo es el vino que estáis probando. 

Siempre podrás elegir cuál es el nivel de seriedad con el que quieres hacerlo, pero ten en cuenta que en la fase gustativa, si quieres mantener cierta objetividad con los vinos siguientes, lo mejor es escupir y no beberlos ;-)

FOTO: Jurado del International Taste Institute / @ITI

¿Por qué hacer una cata de vinos?

Participar en una cata de vinos o bien organizarla en casa es divertido si te gusta el vino. Cuanto más catas, especialmente si lo haces con otras personas que comparten conocimientos y tienen pasión por el producto, más aprendes. Se genera un círculo virtuoso que te llevará a querer repetirla. 

Además, es un excelente ejercicio de concentración: dejad los móviles aparte, o usadlos solamente para buscar información sobre el vino que estáis catando o los aromas que estáis describiendo, y veréis que las emociones positivas se amplifican. 

¿Cómo funciona una cata de vinos?

Cada cata de vinos tiene su propia dinámica, y generalmente hay una persona del grupo que lidera la experiencia. Es quien elige el orden de los vinos, se asegura que la temperatura de servicio es la correcta y que no faltan copas, servilletas, agua y escupideras en la mesa. 

Es importante definir cuántas personas participarán en la experiencia y el nivel de implicación que se espera de ellas. Si algunos participantes viven el momento de forma muy comprometida e intensa mientras que otros están más bien pensando en beber, la experiencia puede no ser del todo satisfactoria. Asegúrate de que el nivel de interés de los participantes es similar. 

Preparación para la cata de vinos

Estos son los pasos que deberás seguir para organizar tu propia cata de vinos: 

1. Elegir los vinos adecuados para el momento.

Sería interesante definir un criterio de selección, ya sea la región, la variedad, el estilo de vino… algo que os sirva de hilo conductor para poder comparar después los vinos. 

2. Preparar el espacio para la cata de vinos.

Es importante que el ambiente esté bien ventilado y tenga luz natural. Si interfieren aromas externos – por ejemplo, de café o de productos de limpieza – vuestra cata quedará comprometida. 

3. Seleccionar las copas de vino. 

Idealmente deberías utilizar copas de cristal y no de vidrio. Las de Schott Zwiesel o las de Riedel o Spiegelau pueden ser buena opción. Evita las copas de cava tipo Pompadour y las copas demasiado pequeñas o demasiado grandes. 

Si te gusta el vino, vale la pena invertir en copas de calidad y no lavarlas en el lavaplatos sino a mano ;-)

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FOTO: @Pexels

4. Consejos para preparar el paladar. 

Cualquier cosa que comas antes de la cata y que tenga un sabor fuerte, puede alterar tu percepción de los vinos. Por ejemplo las comidas especiadas, el café, la cebolla… trata de tenerlo en cuenta.

Otro truco fácil de aplicar es tener siempre en la mesa agua fresca y pan, picos o tostadas, para neutralizar sabores entre vino y vino si sientes que tu paladar empieza a saturarse. 

La cata de vinos paso a paso

Ya hemos visto en la definición de qué es una cata de vinos cuáles serían los pasos a seguir. Para dar estructura a la actividad, personalmente me gusta trabajar con la referencia del sistema de cata de Wine and Spirits Education Trust (WSET), que viene a ser la siguiente:

FOTO: @Wine Style Travel

Etapa visual de la cata de vinos

Aquí analizarás la intensidad del color (pálida, media o profunda) y la tonalidad del vino. No es suficiente con decir que es un vino blanco, rosado o tinto, sino que deberás mencionar si el blanco es de tono limón, dorado o ámbar, y si el tinto es púrpura, rubí, granate o teja, por ejemplo. 

Etapa olfativa de la cata de vinos

En la fase que llamamos «nariz» determinarás también la intensidad del aroma, y si son aromas primarios, secundarios o terciarios. Ahora sí que necesitas un poco de conocimiento previo:

  • Aromas primarios: son los que provienen de las uvas o del proceso de fermentación. Un vino simple (lo contrario a un vino complejo) tendrá un número limitado de este tipo de aromas.
  • Aromas secundarios: se generan después de la fermentación, por ejemplo cuando el vino está en la barrica. Los identificarás en los vinos que tienen aromas de pastelería o biscuit. 
  • Aromas terciarios: propios de los vinos que han pasado por una larga crianza, ya sea en la barrica (café, caramelo, tostados) o en la botella (petróleo). 
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FOTO: @Pexels

Etapa gustativa de la cata de vinos

Seguramente la más entretenida para los menos expertos. Aquí decidirás si el vino es más o menos dulce, cuál es su nivel de acidez y de alcohol o cómo es su cuerpo. Si tiene taninos marcados o un final corto, medio o largo lo determinarás también en esta fase. 

Etapa final de la cata de vinos 

Las conclusiones de la cata de vinos te llevarán a decidir si el vino es pobre, aceptable, bueno, muy bueno o excelente, y con qué alimentos lo servirías para experimentar en el maridaje. 

Cómo disfrutar de los vinos después de la cata

Maridaje de vinos

El maridaje de vinos es seguramente lo más divertido de tener conocimientos sobre vinos. Existen normas básicas para lograr un maridaje atractivo, si bien lo más recomendable es que hagas pruebas y decidas qué te gusta más y qué no te parece una buena armonía. 

Para pensar el maridaje de los vinos y la comida ten en en cuenta que: 

  • La comida dulce potenciará la astringencia de los vinos y reducirá la sensación de dulzor.  
  • La comida ácida potenciará el carácter frutal y dulce de los vinos y reducirá la sensación de acidez en el vino. 
  • La comida salada aumentará la percepción de cuerpo del vino. 
  • La comida especiada aumentará la sensación de astringencia y la percepción del alcohol del vino. 
  • Obtendrás mejor resultado si combinas las mismas intensidades de aroma en el vino y la comida.
  • Los vinos muy astringentes son difíciles de maridar, necesitarás platos con elevada dosis de grasa, por ejemplo. En este tipo de combinaciones, si logras un buen maridaje, podrá ser memorable. 
  • Los vinos espumosos son los más versátiles y maridan bien con muchos tipos de comida. 
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Almacenamiento de los vinos – ¿Cómo guardar un vino no acabado?

Siempre es mejor terminar el vino una vez abierto, pero también es importante consumir con moderación. Por lo tanto, el vino no consumido se puede guardar varios días después de abierto siempre que tengas en cuenta: 

  • La temperatura debería ser como máximo de 15º, por lo tanto ponerlo en la nevera puede ser la mejor opción. Evita dejarlo cerca del horno o los fuegos de la cocina. Puede parecer una evidencia, pero en muchas casas es exactamente el lugar donde se dejan los vinos tintos, ya sean abiertos o cerrados. 
  • El cierre del vino determinará también cuánto tiempo lo puedes guardar. Encontrarás respuestas distintas a esta misma pregunta, y con diferenciación entre vinos blancos y tintos. El criterio que yo aplico es el siguiente: si el vino está en la nevera cerrado con el propio corcho, 2-3 días. Con Vacuvin, 4-5 días. Con Coravin, hasta un mes. 
  • Cualquier vino, ya sea abierto o cerrado, no reacciona bien a la luz y a las vibraciones, así que mantenlo en un lugar fresco y seco, alejado de este tipo de disturbios. 

Consejos para principiantes en la cata de vinos

Cómo mejorar tu técnica de cata de vinos

Practicar, practicar, practicar. Y leer revistas o libros, o participar en cursos donde puedas aprender de dónde proceden los aromas, cómo se consiguen los mejores maridajes o de qué manera puedes identificar vinos con defectos.  

Errores comunes en la cata de vinos

Quien más habla no es quien más sabe. La cata de vinos es mayoritariamente subjetiva, de modo que hay que huir de las personas que siempre dominan la conversación – a no ser que sean sumilleres con amplia experiencia y conocimientos-. Se da la paradoja que, cuando varias personas se sienten inseguras sobre los aromas, buscan a aquella persona del grupo que parece tener las ideas claras. Muchas veces, parecer no significa saber y todos terminan avanzando sobre conceptos erróneos. 

La recomendación es: confía en tus percepciones, haz caso a tu intuición, comparte y escucha. Con el tiempo irás ganando seguridad. 

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FOTO: @Pexels

Terminología de la cata de vinos para principiantes

La terminología daría para dos o más artículos más allá de esta guía, pero dejo aquí algunos conceptos que te ayudarán a entender y disfrutar la cata de vinos:

  • Añada: es el año en el que la uva fue vendimiada para elaborar el vino. 
  • Taninos: son compuestos naturales que se encuentran en las uvas y en la piel, las semillas y los tallos de las uvas, así como en las barricas de roble en las que algunos vinos son envejecidos. Son una parte importante de la experiencia de sabor y textura de muchos vinos, especialmente en los tintos.
  • Crianza: la crianza del vino se refiere al proceso durante el cual el vino envejece en barricas de roble, u otros recipientes, antes de ser embotellado y finalmente comercializado. La crianza es una etapa importante en la producción de vinos, especialmente en los vinos tintos y algunos blancos más complejos.
  • Bouquet: conjunto de aromas que se desarrollan en el vino cuando envejece. 
  • Cuerpo: el cuerpo del vino tiene que ver con el peso y la textura del vino cuando lo sentimos en la boca. 
  • Equilibrio: el equilibrio se valora, entre otras cosas, con la relación fruta – dulzor y taninos – acidez. Por ejemplo, una intensidad elevada de fruta o dulzor puede percibirse equilibrada si va acompañada de una acidez también elevada. En el equilibrio determinaremos además si el alcohol está bien integrado, si la acidez destaca demasiado y nos resulta molesta o si los taninos destacan más que la fruta o se encuentran en equilibrio. 

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